Realidad aumentada en los museos compartido por Teo Vogel el 18/08/17



ARt Critic Face Matrix

La realidad aumentada (AR por sus siglas en inglés) es una tecnología que tiene como objetivo fundir nuestra realidad con lo virtual. Típicamente se logra a través de un dispositivo en cuya pantalla se muestra el mundo real, capturado a través de su cámara, y por encima de este se dibuja una capa que representa el agregado del mundo virtual. De ahí proviene su nombre, ya que agrega o “aumenta” la realidad que percibimos. 

La mayoría de nosotros cuando escucha “realidad aumentada” piensa en Pokemon Go. Pero hay un ejemplo mucho más familiar, especialmente para los jóvenes: Snapchat. Esta red social, caracterizada por sus filtros, usa realidad aumentada para hacer aparecer objetos enfrente del rostro de uno (orejas de perro, lentes de sol, máscaras, etc).

Especialmente en los últimos años esta tecnología ha tenido un crecimiento notable y está despertando el interés de varias empresas y organizaciones, así como de entusiastas de la tecnología.

Los museos del mundo están empezando a ser parte de este movimiento, ya sea para atraer a nuevos públicos o para generar experiencias únicas e innovadoras.



“We AR in MoMa”

Podría decirse que esta es la intervención pionera de un museo con realidad aumentada. El 8 de Octubre de 2010, Sander Veenhof y Mark Skwarek organizaron una exposición en el MoMa de New York…

 

La experimental invasión del museo planteaba el debate de la relación entre el rápido crecimiento de las tecnologías de realidad aumentada y su lugar en los espacios públicos como los museos.

 

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A través una aplicación previamente instalada, los visitantes tenían acceso a esta muestra escondida a simple vista. Con el GPS del smartphone, la app detectaba la ubicación del visitante dentro del museo y mostraba la obra correspondiente a la sala.

 

 

Esta exposición, además, demostró las nuevas posibilidades que esta tecnología traía al mundo cultural y museístico. Ahora cualquier persona, artista o no, tiene el poder de ‘adueñarse’ del espacio físico del museo para exponer su trabajo, sin hacerle cambios perceptibles a nuestra realidad.

Sander Veenhof, Mark Skwarek y otros artistas extendieron esta idea y formaron “ManifesAR”, un grupo de artistas internacionales referidos a estas tecnologías. Incluso crearon su propio manifiesto de realidad aumentada!

Link oficial del “We AR in MoMa”: http://www.sndrv.nl/moma/

 

 

“Living History at Union Station”

Si te encontrás en Kansas City tenés que visitar la antigua estación de trenes, hoy centro histórico, Union Station. Desarrollaron una app para iOS y Android que te permite revivir escenas con una importante carga histórica a través de realidad aumentada.

 

 

La aplicación parece mezclar a la perfección la imagen capturada por la cámara del smartphone con los videos de las recreaciones, que además están acompañadas de un texto.

 

 

ARART

Sino te encontrás cerca de Kansas, esta aplicación, disponible solo para iOS, es capaz de hacer cobrar vida a varias obras de arte! ARART logra animar pinturas famosas como La Gioconda y La joven de la perla (entre muchas otras más) con mucha sutileza, haciendo casi natural la experiencia.

 

 

 

Museo del Cabildo

Acá en Argentina el Museo del Cabildo propuso, a través de una app para Android, redescubrir al cabildo a lo largo de los años y sus diversas modificaciones. Si no estás en el museo podés ver el cabildo cobrar vida apuntando tu celular al patrón de este link.

Habemus le hizo una nota!

 

 

Conclusiones

La realidad aumentada ya está (hace rato) entre nosotros. Combinada con el abaratamiento y alcance de los smartphones, plantea un futuro lleno de promesas para este tipo de aplicaciones.

Claro que esta tecnología no es perfecta. El desarrollo de apps de AR es costoso y la mayoría de los museos no poseen los recursos para ello. Además no todos poseen un smartphone en el cual la experiencia de usuario sea la óptima. Pero, por otro lado, el hardware del visitante no es lo más importante.

Lo que realmente importa es el valor del contenido y la habilidad de combinarlo con esta tecnología. El desarrollo de este tipo de aplicaciones requiere de un equipo interdisciplinario de profesionales de la tecnología y de los museos.